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sábado, 9 de noviembre de 2013

MACHISMO (3)


Era el deber y el derecho de un marido mantener a su mujer en su sitio y hacer que le respetara, recurriendo incluso a las manos si era necesario.
         La Mennulara. Simonetta Agnello Hornby

La mujer, ya sabe, ese chisme tan práctico que uno se lleva a todas partes y que sonríe cuando se le da un beso.
         La amaba. Anna Gavalda

¿No es la virtud de un hombre su capacidad para ofrecer protección a una o varias mujeres? ¿No es ésta la fuente de la armonía matrimonial, que el hombre sea fuerte y vele por las necesidades de su mujer, y que la mujer sepa cocinar para el hombre, escucharlo, mimarlo, dispuesta, sin amargarle la vida con recriminaciones y exigencias desmedidas?
          Las vidas ajenas. José Ovejero.

Dios, en su infinita sabiduría, ha organizado el mundo de modo que las criaturas inferiores sean más felices cuando pueden servir y obedecer a las superiores. No hay más que observar la relación entre niños y adultos. O entre hombre y mujer.
          Petirrojo. Jo Nesbø

Las mujeres son el impuesto que pagamos por el placer.
         Una muñeca rusa ["Nuestro viaje (Diario). Selección, prólogo y epílogo de 
         F. B."]. Adolfo Bioy Casares

viernes, 24 de mayo de 2013

POBREZA (3)


Sólo le tengo miedo a una cosa: a ser pobre otra vez.
         La Mennulara. Simonetta Agnello Hornby

¿Por qué es tan feliz toda esa gente, si vive entre tanta pobreza?, me preguntaba. Porque la pobreza externa les remite hacia su interior, y porque es allí —dentro, me respondía— donde descubren que hay una riqueza que no se marchita. Belleza y pobreza: el binomio más misterioso, el más esencial.
         El amigo del desierto. Pablo d'Ors

Porque sabía perfectamente lo que era eso; no era como si no lo hubiera conocido nunca. Hubiera sido más fácil si no hubiese conocido nunca la pobreza; entonces podría haber esperado que tal vez la pobreza sería una aventura. Pero sabía que en la pobreza no había aventura de ninguna clase.
         Noche en Bombay. Louis Bromfield

Los pobres (...) son pobres hasta en sus aspiraciones. Se conforman con nada.
         Los objetos nos llaman ("El hombre invisible"). Juan José Millás

Hay gente que tiene mucho y es pobre porque quiere más.
         Crucero de otoño. Luis del Val

sábado, 13 de octubre de 2012

DEDICATORIAS


Dedico este libro a la impureza.
          Los peces de la amargura. Fernando Aramburu

Para los amores perdidos.
         Juegos de familia. Iain Banks

Mi homenaje nostálgico a mi hermano Luís, el rey Luís,
y a mi hermana Glória;
Luís desistió de vivir a los veinte años
y Glória a los veinticuatro años también consideró
que vivir no valía la pena.
          Mi planta de naranja lima. José Mauro de Vasconcelos

A todos los muy buenos amigos muertos. Os echo de menos. 
         Sorry. Zoran Drvenkar

A la British Airways

AGRADECIMIENTOS
La British Airways de la dedicatoria es, efectivamente, la compañía aérea británica. A un retraso del vuelo Palermo-Londres del 2 de septiembre de 2000 debo la «iluminación» que me ha llevado a esta novela.
         La Mennulara. Simonetta Agnello Hornby

lunes, 2 de mayo de 2011

SILENCIO


La mejor palabra es el silencio, y lo mejor que se puede hacer es no hacer nada.
         Boca sellada. Simonetta Agnello Hornby

El daño del silencio no se puede reparar.
         La princesa de hielo. Camilla Läckberg

Estaba mirando hacia abajo, pensando lo ridículamente pequeño y fútil que era todo, y que la única respuesta posible era el silencio.
         Mi nombre es Sei Shônagon. Jan Blensdorf

Siempre me ha gustado el silencio de la siesta y la calma del estudio.
         Mal de escuela. Daniel Pennac

Nada fortifica tanto el espíritu como el silencio del desierto.
         El arte de la resurrección. Hernán Rivera Letelier