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miércoles, 2 de mayo de 2018

SOBREVIVIR (4)


No tratamos de sobrevivir, sino de ser eternos.
         Historia secreta del mundo ("Jack Calder, navegante sin vocación"). Emilio
         Gavilanes

Siempre será fértil el tiempo de la supervivencia. 
         El final de la partida. Elena Lledó  

Sólo sobreviven los más fuerte... si no han de llevar cargas inútiles.
         Que empiece la fiesta. Niccolo Ammaniti

El deber de los sobrevivientes es ayudar a los demás.
         Las sillitas rojas. Edna O'Brien

Esa energía que caracteriza a los supervivientes, la de conformarse con muy poco.
         La biblioteca de los libros rechazados. David Foenkinos 

sábado, 1 de diciembre de 2012

CIUDADES (2)


Nueva York
No soy de los que vieron Nueva York en el cine y la ambicionaron enamorados desde entonces. Soy, peor aún, de quienes le temieron al principio, de quienes por primera vez la pisaron con reticencia, negándose a la entrega, de quienes poco a poco, pero para siempre, cayeron en el abismo de sus encantos, enamorándose del lugar con una mezcla de fervor adolescente y deliberada pasión adulta.
         El cielo de los leones ("Nueva York con luciérnagas"). Ángeles Mastretta

Estambul
Ése era el panorama que los visitantes siempre admiraban: Constantinopla, Estambul, la ciudad de patriarcas y sultanes, el concurrido caleidoscopio del espléndido Oriente, el orgullo de quince siglos.
La decepción se producía más tarde.
         La serpiente de piedra. Jason Goodwin

Roma
Roma
Su ciudad. La ciudad más bella y antigua del mundo.
         Que empiece la fiesta. Niccolo Ammaniti

Londres
A medida que Londres despierta, lentamente, comienza a ronronear como un gato, a murmurar como no lo hace ninguna otra ciudad. Cuanto más alto se alza el sol, más alto se eleva el murmullo: el gato se convierte en león, y profiere el fantástico rugido del rey de todas las bestias.
         El daño oculto. James Stern

Berlín
Berlín, el ombligo del mal, el lugar donde había concluido la Segunda guerra mundial, y, en opinión de algunos, donde arrancaría la Tercera.
         El libro de las nubes. Chloe Aridji

viernes, 30 de diciembre de 2011

VEJEZ (3)


Era un viejo y su vida un purgatorio.
         Que empiece la fiesta. Niccolo Ammaniti

No digo que antes haya sido mejor persona, pero lo de envejecer no es nada divertido.
         Los voladores ("En la vejez"). Peter Stamm

Los viejos tenían prioridad, por supuesto. Les quedaba menos tiempo. Estaban casi muertos.
         Solar. Ian McEwan

Esto es una señal evidente de vejez. La señal de que sus células cerebrales se desintegran cada vez a mayor velocidad. El primer síntoma es la pérdida de memoria, ¿lo sabe? ¿Todavía no le ha ocurrido que hace una cosa y, un instante después, olvida que lo ha hecho?
         La pista de arena. Andrea Camilleri

Un día te despiertas y eres un viejo. Y no puedes entender lo que ha pasado. Cómo se fue todo tan deprisa.
         Lágrimas en la lluvia. Rosa Montero

martes, 13 de diciembre de 2011

ODIO (2)


El odio no cesaba de latir despiadadamente.
         Una esposa de fiar. Robert Goolrick

En el odio se había criado, recreado, protegido. El odio le había dado fuerzas para resistir, hasta convertirse en su religión.
        Que empiece la fiesta. Niccolò Ammaniti

En algún recóndito lugar de su cerebro se abrían las compuertas del odio y las venas se le anegaban de ese veneno espeso.
        Lágrimas en la lluvia. Rosa Montero 

Odio el odio y, sin embargo, lo experimento. Conozco ese veneno que se inocula en la sangre a través de una mordedura y que te infecta hasta el tuétano.
         Viaje de invierno. Amelie Nothomb

El odio puede ser fuente de energía sólo por un tiempo limitado. Nos infunde la ilusión de ser fuertes pero, ante todo, es un parásito que nos devora.
          Zapatos italianos. Henning Mankell