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lunes, 1 de octubre de 2012

HOMBRES (2)


Ella le contó que rompió a llorar el día de su nacimiento, al ver que había salido varón: «Pobre hijo mío, vas a tener que lidiar el resto de vida para tratar de ser alguien y evitar que llegues a ser nadie.»
         Agujeros negros ("Nadie desaparece del todo"). Lázaro Covadlo

– ¿Me lo prometes?
– Te lo prometo
– ¿En serio?
– En serio
– ¿Seguro?
– Absolutamente. Confía en mí; soy un hombre.
         Juegos de familia. Iain Banks

¡Así son los hombres! Pedís perdón para vuestras culpas, y se lo regateais a los demás.
         Las bodas de Fígaro. Pierre-Agustin Caron de Beaumarchais

Los hombres sólo te dan lo que te dan, pensaba con la vista perdida en el interminable paisaje nevado, cuando saben que no pueden darte lo que deseas.
        Una esposa de fiar. Robert Goolrick

Mi vecina pone límites a su propio descaro, posee un punto de autocontrol que la hace irresistible y a veces desesperante. Sobre todo para esa clase de hombres (concretamente, todos) que se dejan llevar por el vestuario y, con ejemplar simpleza, esperan encontrar a una mujer lasciva debajo de un vestido corto.
         Hacerse el muerto ("Teoría de las cuerdas"). Andrés Neuman

miércoles, 7 de marzo de 2012

ALCOHOL (2)


Levantó la botella y bebió, cerrando los ojos mientras lo hacía. El güisqui ardía y eso era bueno. Que quemara y acabara con la amargura. El calor fue arrastrándose por su garganta y explotó en su estómago. Tal vez otro trago quemaría el sabor del miedo.
          Psicosis. Robert Bloch

¿Dónde se refugia un alcohólico en rehabilitación cuando la sed ataca sin avisar?
         Todo el amor y casi toda la muerte. Fernando Marías

Adoro estar borracha –anunció ella–. Se me da bien.
          Inquietud. Julia Leigh

Y cuando aquel pidió su whisky se atrevió a preguntarle si ese era su desayuno habitual.
– A esta hora de la mañana no me apetece ninguna otra cosa –dijo. Explicó que el vino lo dejaba para el mediodía, la ginebra para la tarde y el vodka para la noche, porque con la bebida era bueno no caer en excesos.
        Agujeros negros ("Rojo satén"). Lázaro Covadlo

– ¿Bebe usted? –preguntó Stark haciendo una seña al camarero.
– Sólo los días terminados en número. Creo que hoy es uno de esos.
         Trago amargo. Francisco Gerardo Haghenbeck