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sábado, 7 de diciembre de 2024

DIVORCIO


El divorcio es una serpiente de mar: el maldito aparece por sorpresa, aunque no del todo; al divorcio se lo presiente sin saber nunca dónde ni cuándo va a atacar; hace olas ese submarino que todos llevamos a rastras por dentro; porque el divorcio viene de lejos, de la noche de los tiempos emerge; su andamiaje se va alzando durante años, quizá incluso desde que nacemos, o incluso antes; el divorcio es hereditario, como el daltonismo: ningún juramento, ningún hechizo puede preservarnos de él.
         Espécimen macho. Iegor Gran
 
Divorciarse es una de las cosas más violentas que pueden sucederle a uno y no es fácil llegar a asimilarlo del todo. De hecho, jamás se consigue.
         Stanley y las mujeres. Kingsley Amis

El divorcio es a menudo un capricho contra la vejez.
         Actos obscenos en lugar privado. Marco Missiroli

Si todos, mujeres y hombres, se divorciaran por una simple traición del respectivo cónyuge, ¡los matrimonialistas no tendríamos tiempo ni de respirar!
         Km 123. Andrea Camilleri

En los divorcios de jóvenes, la presencia de los hijos, de los que hay que compartir la custodia, y a los que se ama más o menos a pesar de todo, amortiguan a menudo la violencia del enfrentamiento; pero en los divorcios de viejos, en el que sólo susbsisten los intereses económicos o patrimoniales, le ferocidad del combate no conoce ya ninguna clase de límite.
         El mapa y el territorio. Michel Houellebecq

lunes, 2 de enero de 2023

LEER (20)

 
Los libros, lo sabía ya entonces, eran una de las necesidades, uno de los puntales de su vida.
         El Domingo de las Madres. Graham Swift  
 
Con los libros actúo como los grandes predadores (lobos, leones, tigres), que matan a todas las presas posibles, para tener reserva de alimento cuando se les acabe la primera. Ya tendrán tiempo de comerse a todas. Acumulo, acumulo, acumulo. Ya tendré tiempo de leerlos todos. Como estoy convencido de ello, la muerte es algo remoto.
         Bazar. Emilio Gavilanes
 
Nada era comparable a la dulzura, al silencio de aquella habitación cerrada en que vivían los libros.
         Un niño prodigio. Irène Némirovsky
 
Cuantos más libros encuentres en casa de alguien, mayor será tu grado de infelicidad.
         Actos obscenos en lugar público. Marco Missiroli 
 
Si uno acumula libros acaba convirtiéndose en su guardián.
         Los días frágiles. Carlos Pujol
 

lunes, 7 de noviembre de 2022

DESEOS (7)

 
El deseo de ver pasar, por delante de los ojos, lo que se ama. Robert Bresson
         Pequeño planeta cinematográfico. 50 realizadores, 40 años de cine, 30
         países. Michel Ciment

El anhelo atormentado de compartir un deseo y el miedo a conseguirlo.
         Actos obscenos en lugar privado. Marco Missiroli

Ignoro mucho del deseo, como la mayoría
de los hombres,
pero siempre que se presentó
vino con brillantes lágrimas, como a veces suena una trompeta.
Nunca lo puede ver de otra forma
y no creo que esto se pueda cambiar así como así.
Y siempre llegó inaplazable.
         De entrada (Diciéndolo de nuevo). Miguel Suárez

El deseo concedido es como un juguete usado, uno lo olvida, lo deja de lado.
         Arroz de Palma. Francisco Azevedo

Basta conque sienta apasionadamente un deseo para que me convierta en un imbécil.
         Féder o el marido adinerado. Stendhal (Henri-Marie Beyle) 
 

miércoles, 22 de julio de 2020

DESEOS (5)


El deseo: una maraña de miedo e incredulidad.
         Actos obscenos en lugar privado. Marco Missiroli

Un deseo no es otra cosa que una necesidad irracional.
         En otras palabras ("El flechazo"). Jhumpa Lahiri

Me gusta la idea de que nuestros deseos acaben destruyéndonos; es extrañamente reconfortante, aunque en realidad no sea verdad. Es la falta de deseo lo que al final nos machaca.
         La canción de la bolsa para el mareo. Nick Cave

Yo no deseaba nada que pudiera tener, y solo quería algo que no podía encontrarse en ningún sitio.
         El zoo trágico. Lidia Zinovieva-Annibal

He visto tantas estrellas desaparecer para siempre en el firmamento como deseos difuminarse en el tiempo sin haberse llegado a cumplir.
          Las lágrimas de San Lorenzo. Julio Llamazares