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jueves, 7 de mayo de 2020

PADRES E HIJOS (6)


Eso era lo que debería poder conseguir un padre: erradicar físicamente la infelicidad de un hijo.
         Un matrimonio feliz. Rafael Yglesias

El dolor de querer a un hijo.
         El insólito peregrinaje de Harold Fry. Rachel Joyce

Nuestra tarea es cuidar de los nietos hasta que se jubilen, entonces podremos descansar.
         La arena pesada. Anatoli Ribakov

La Biblia hablaba de la ingratitud de los hijos, pero ¿y la de los padres?
         Cuatro hermanas. Jetta Carleton

Ser padre era una responsabilidad monstruosa, ajena a cualquier otra responsabilidad humana, porque confería un poder capaz de destruir también a quien lo ejerce.
         Lo que no está escrito. Rafael Reig

martes, 10 de junio de 2014

EL MAR (5)


El inmenso vacío del mar.
          El insólito peregrinaje de Harold Fry. Rachel Joyce

 Al final, todo el mundo se acaba yendo por ese otro camino. El del mar.
         Las voces bajas. Manuel Rivas

No sé hasta dónde llega el mar y dónde empieza la oscuridad de la noche.
         Silencio. Shusako Endo 

El mar en invierno.
         Técnicas de iluminación ("Los horarios cambiados"). Eloy Tizón

El mar emitía su eterno gemido, repetía su perpetuo flujo y reflujo. Las olas coronadas de espuma golpeaban el muelle, rompían y se retiraban con una tenacidad contra la cual el tiempo carece de poder, con la confianza de quien sabe que su victoria está asegurada.
         Sombras sobre el Hudson. Isaac Bashevis Singer

lunes, 4 de noviembre de 2013

FUGACIDAD (3)


Al mirar atrás, no advirtió el menor rastro, la menor señal, de su paso.
          El insólito peregrinaje de Harold Fry. Rachel Joyce

Pronto habré muerto. Tú vivirás un tiempo aún. Después, también desaparecerás. Y entonces se borrarán las huellas. La luz centellea un instante entre dos oscuridades inmensas.
         Zapatos italianos. Henning Mankell

Ni la belleza, ni la juventud, ni el amor, escapan a la podredumbre.
         Memorias de Adriano. Marguerite Yourcenar

Le gustaba frecuentar los lugares en donde las ruinas atestiguaban el vano intento del hombre por perpetuar sus hechos.
         El último rostro ("La muerte del estratega"). Álvaro Mutis

¡No! No volvería a dejarme engañar, no quería seguir siendo el entretenimiento, la pelota de este torpe destino sin sentido, que me sacaba y me arrojaba otra vez a los charcos, sólo para demostrarme, para que comprendiera lo efímero, la inconstancia de todas las cosas humanas, hecho que conocía ya hace mucho, que lo saben hasta los niños, que lo saben hasta los perros de la calle.
         El Golem. Gustav Meyrink

miércoles, 9 de octubre de 2013

REZAR (2)


Rezo con devoción por todos. Ni siquiera rezo por mí. Así de pura es mi plegaria. Hace ya tiempo que rezo con devoción, que suplico sin reparos por un mundo mejor, porque este que me ha tocado vivir me horroriza y aún no he percibido cambio alguno. Aunque se me ocurre que es probable que otros muchos antes que yo hayan optado por el camino de la súplica; seguro que si rezar surtiera algún efecto ya lo habríamos notado, ¿no?
          Quién fuera Dios. Tibor Fischer

Me pregunto si sueles rezar. Yo lo intenté una vez, pero era demasiado tarde. Me temo que se me pasó el momento.
         El insólito peregrinaje de Harold Fry. Rachel Joyce

Yo iba a la iglesia y rezaba. Le pedía ayuda a Dios. Pero Dios sabe que sólo nosotros podemos ayudarnos. 
         La mujer justa. Sándor Márai 

¿Qué hacer? ¿Rezar? No: eso no es más que un eterno diálogo en el que uno se siente solo y pisoteado.
         El infierno. Henri Barbusse

Creo que a la mayoría de las personas no les gusta sentirse solas. Ni levantar la mirada y sentirse pequeñas y perdidas. Creo que por eso rezan. No importa en qué historias crean, en el fondo todos hacen lo mismo.
        Jasper Jones. Craig Silvey

jueves, 19 de septiembre de 2013

FE (3)


En la hora de la debilidad algunos prefieren hacerse creyentes que fuertes.
         La acabadora. Michela Murgia

No importaba en quién tuvieras fe; lo que importaba era que la tuvieras.
         El teatro oscuro. Christopher Fowler

A lo mejor es justo lo que necesita el mundo: menos lógica y más fe.
         El insólito peregrinaje de Harold Fry. Rachel Joyce

El que no lucha por el espíritu con todos los átomos de su cuerpo, como uno que se está ahogando busca el aire, ése no podrá ver los misterios de Dios.
         El Golem. Gustav Meyrink

— Hay que creer.
— Yo no creo.
— Pero hay que creer.
— Está pretendiendo vender la verdad con amenazas.
— Sí.
         El infierno. Henri Barbusse

sábado, 20 de abril de 2013

ATEÍSMO


Dios sólo existe en la mente de los hombres (...) Si crees que existe, existe. Si crees que no existe, no existe.
         Kafka en la orilla. Haruki Murakami

No tenía el menor inconveniente en que los demás creyeran en Dios, pero era como estar en un lugar donde todos conocían una serie de normas menos él. Al fin y al cano, lo había intantado en una ocasión, sin hallar ningún consuelo.
         El insólito peregrinaje de Harold Fry. Rachel Joyce

¿Cómo iba el alma de la humanidad a soportar la existencia, sin la esperanza en algo más elevado, sin las ilusiones de la fe? En vano la ciencia le demostrará incesantemente la puerilidad de sus creaciones divinas.
         La curación por el espíritu. Stefan Zweig

¿Cómo será posible creer en un Dios creador del Universo, si el mismo Dios creó a la especie humana? Con otras palabras, la existencia del hombre, precisamente, es lo que prueba la inexistencia de Dios.
         Cuadernos de Lanzarote I (1993/1995). José Saramago

En el fondo, estamos programados para creer en lo que no existe, porque somos seres vivos que no quieren sufrir.
         La elegancia del erizo. Muriel Barbery

domingo, 17 de febrero de 2013

VIAJAR (3)


Quería volver porque, en el fondo, lo que quería era no haber partido. Quería volver porque hasta entonces nunca había vivido lo más grande que un viaje puede deparar al viajero: el deseo de quedarse, la necesidad de no volver, el impulso—irresistible— de nacer de nuevo.
          El amigo del desierto. Pablo d'Ors

Los viajes son una condena: llegar donde sea, ser un forastero, conocer a alguien, enamorarse, partir, separarse. ¿Y todo para qué?
         El primer caso del peluquero. Christian Schünemann

Así debía ser el viaje. Estar, quedarse.
         Viaje a Portugal. José Saramago

Había emprendido su viaje, y casi podía atisbar ya el final del mismo.
         El insólito peregrinaje de Harold Fry. Rachel Joyce

¡Viajar! Ach! ¡Eso es lo que me gusta! ¡Estar siempre en movimiento, eso es lo que me gusta!
         El daño oculto. James Stern